sábado, 13 de diciembre de 2008
Feliz Navidad y Año Nuevo
Espero que disfruten el video que les envio. Es una canción tradicional de las fiestas decembrinas en Cabo Verde. Se llama "Boas festas" y en español equivale a Feliz Navidad y Año Nuevo.
Reciban un fuerte abrazo y éxito el año que viene.
Silvia Jara Reyes
viernes, 12 de diciembre de 2008
Mi aventura de ser docente
El estudio siempre ha sido una de mis grandes pasiones. Así que, cuando una de las amigas de mi mamá le pidió que me permitiera dar clases a sus hijos, yo acepté encantada. Disfrutaba mucho compartir con otros lo que yo estaba aprendiendo. Para entonces yo cursaba el quinto año de primaria. Desde esa época nunca más deje de enseñar; a veces a los hijos de las amigas de mi mamá, en otras ocasiones a mis propias amigas.
Años más tarde, decidí estudiar la carrera de Química Farmacéutica Bióloga, la cual cursé en
A lo largo de todos estos años, he ido tomado conciencia de que ser profesor es, no solo compartir con otros lo que sabemos, sino también, acompañar al joven a descubrir dentro de sí mismo las necesidades que tiene y los recursos con los que cuenta para continuar de manera permanente su desarrollo personal. Así como, a desarrollar una sensibilidad cada vez mayor hacia las necesidades y recursos de la sociedad en la que se encuentra para orientar sus respuestas personales y grupales en la construcción de una sociedad más justa y más humana.
Por todo esto, cada vez estoy más convencida de que elegí la profesión indicada, a pesar, de que las condiciones laborales no son las óptimas: bajos salarios, grupos numerosos, recursos insuficientes, desvalorización del profesor, programas que no responden ni a las necesidades ni a las inquietudes de los alumnos, etcétera. Además, cada día es más difícil luchar contra la apatía y el desinterés de los muchachos, así como la de nuestras autoridades. Esto me causa mucha insatisfacción.
Ser docente me ha permitido tener un crecimiento permanente, tanto en lo profesional como en lo personal. Este es uno de los grandes motivos de satisfacción que me ha dado esta profesión. Otro motivo, es la transformación que he llegado a observar en algunos jóvenes cuando se dan cuenta de que son capaces de realizar las tareas que se les encomiendan, ver cómo aquel joven inseguro se vuelve más desenvueltos y sociable.
En una ocasión me encontré con un alumno que había sido mi alumno diez años atrás. El comentario que me hizo fue: “Cuando yo la vi entrar recordé una de las etapas más bellas de mi vida, porque usted y los demás profesores me hicieron sentir que yo era una persona”. En ese momento me di cuenta de cuán importante es la forma cómo tratamos a nuestros alumnos y de que nuestro actuar deja huellas en su persona.
Ser docente a nivel medio superior me ha permitido descubrir que trabajar con personas es una experiencia maravillosa, pero al mismo tiempo compleja y difícil. Es una profesión muy dinámica, pues son nuevas las circunstancias a las que nos enfrentamos cada semestre.
En los últimos años me he enfrentado a problemas como los altos índices de deserción, ausentismo y reprobación. Sin embargo, sigo convencida de que vale la pena estar en esta profesión.
Mi confrontación con la docencia
Dice José M. Esteve que la enseñanza es una profesión ambivalente. Yo considero que todo en la vida presenta dualidades. Como profesores vivimos entre sentimientos contradictorios que van del entusiasmo al sentirnos útiles ante los demás o alegres cuando conseguimos lograr los objetivos, al desánimo cuando no se ven resultados o las condiciones laborales no son las óptimas. En lo personal, generalmente disfruto el trabajo, sin embargo ha habido épocas que he vivido con una profunda ansiedad y aburrimiento, esperando que se acabe la jornada (por ejemplo, hace cuatro años, cuando fue sometida a varias operaciones en mi ojo derecho).
También con el tiempo he ido descubriendo que lo verdaderamente importante de enseñar, en mi caso, la asignatura de química es ayudar a nuestros jóvenes a despertar la curiosidad e interés por comprender el mundo en el que habitan y la vida misma, el ansia de conocimiento y de sabiduría. Y, que estos conocimientos le sean de gran utilidad en su vida futura. Para esto, tomo en cuenta cuáles son las ideas que los estudiantes tienen acerca del tema a estudiar, planteo preguntas y utilizó situaciones cercanas a su entorno.
Como egresada de una institución de educación superior, no contaba con una formación didáctico-pedagógica. La única referencia era la forma en que me enseñaron mis maestros. Así que al igual que la mayoría de los profesores de enseñanza media superior, aprendí a ser profesora por ensayo y error.
Otra dificultad con la que me enfrentado es la comunicación. En una ocasión me sentí muy mal cuando con mi mirada corté de una manera muy abrupta la participación de un alumno, además, de generarle malestar. La comunicación se cortó y por lo menso en esa clase, no pude avanzar con él. Por esto, considero que los mensajes que continuamente emitimos o percibimos en expresiones no verbales, gestos, miradas, posturas corporales, entre otros, así como los canales de comunicación verbales facilitan o dificultan la comunicación.
En cuanto a la disciplina, estoy convencida de que el razonamiento y el diálogo son las mejores armas para conseguirla, sin embargo, es algo que no logro con todos los grupos.
Al leer, que otra de las dificultades a las que se enfrenta el maestro es adoptar los contenidos de enseñanza al nivel de los alumnos, y que, o se les engancha en el deseo de saber, o se les va dejando tirados conforme se avanza en las explicaciones, recordé una poesía de León Felipe que dice:
Voy con la rienda tensa y refrenando el vuelo,
que lo importante no es llegar
solo y primero
sino con todos y a tiempo.
Cuando la leí por primera vez me vino a la mente cuando mi jefe de enseñanza me preguntaba: ¿En qué unidad va? ¿Y sus alumnos? Ir caminando con los alumnos no es un atarea fácil. A veces, lo he logrado pero en grupos pequeños. Espero poder aprender como hacerlo con grupos de 55 o 60 alumnos.
Por último, comparto los sentimientos de José M. Steve de que “he hecho lo que quería hacer y estoy donde quería estar”.
Los saberes de mis estudiantes
Los medios electrónicos juegan un papel fundamental en la ampliación de la cobertura y la mejora de los servicios del sector educativo. Por lo que, considero importantísimo descubrir el abanico de posibilidades que este medio nos ofrece para enriquecer nuestro quehacer docente.
Al realizar el diagnóstico acerca de lo que hacen nuestros estudiantes en Internet, me encontré que lo utilizan sobre todo para tres cosas: buscar información, ya sea para resolver sus tareas o sobre temas de interés (vida de su actor preferido, datos sobre sus mascotas, deportes, etcétera); como espacio para compartir, convivir y conocer otros amigos; y, para bajar programas que les permiten convertir música, videos, hacer avatars, entre otros.
Y, ¿cómo incorporar estos saberes a nuestra estrategia didáctica? Conversando con los muchachos, acordamos que algunas acciones que se pueden llevar a cabo son:
a) En el caso de exposición de temas:
- Búsqueda de información en Internet.
- Elaboración de los trabajos, por parejas o equipos, con un procesador de textos como Word.
- Ilustrar con imágenes obtenidas de Internet o hechas con programas de dibujo como Paint.
- Para exponer, preparar una presentación, utilizando un programa de diapositivas (ej. powerpoint) del trabajo monográfico realizado con el procesador de textos.
b) Con respecto al desarrollo de los contenidos:
- Utilizar pantallas interactivas, que permiten visualizar experiencias en el salón de clases a las cuales de otra manera no sería posible acceder. Por ejemplo, observar un experimento cuantas veces sea necesario, ejemplificar conceptos abstractos como el modelo cinético molecular.
c) En cuánto a la socialización de lo aprendido:
- Utilizar el correo, el chat o crear un blog.
¿Quién va a enseñar a quien? La enseñanza será compartida, ellos me enseñaran a hacer presentaciones en powerpoint y yo les enseñare a crear un blog, por ejemplo.
Por último, creo que la experiencia, el saber y la creatividad, tanto del profesor como del alumno, son los que le darán el verdadero valor didáctico a este recurso.
